Blog de Antonio Garrido

galeria-4 Este es el blog de un jubilado que tiene cuentas pendientes con la verdad, la bondad y la belleza. Las tres categorías universales de Platón a las que atacará desde todos los flancos con la fuerza de la inocencia para confirmar o refutar su estatuto como potenciales beneficiarias del ser humano. Cada época  ha sido vivida de una forma derrotista o estimulante. Yo (cambio a primera persona), a pesar de Cioran, me alineo con el punto de vista estimulante. El pesimismo es un lastre y el optimismo un cohete propulsor que hay que controlar (cada uno gestiona su esperanza como puede). Por supuesto que ninguna época estará satisfecha con sus logros. Pero no se puede negar que, estando aún presentes todos los demonios del ser humano, la inteligencia social ha neutralizado muchos de ellos y ha conseguido imponer formas de comportamiento civilizadas. Si esta es la luz, la sombra proyectada es que hemos construido la civilidad sobre una montaña de basura material y moral que por más que la empujemos nos acabará inundando dada la universal geometría esférica de nuestro suelo, si no hacemos algo al respecto. Hay una lucha pendiente por la ilustración de la gente que es sólo parte de la solución, pero una parte muy importante. Gente ilustrada mata como la historia ha demostrado, pero un pueblo ignorante no se libera de la explotación de los ilustrados o los iletrados pillines si no comprende las razones de su situación.

Los nacidos en 1950 (a medio siglo XX) empezamos comunicándonos con cartas manuscritas, pasamos a la máquina de escribir con su famosa e imperante letra Courier. Un tipo de escritura sin cursivas, negritas y de tamaño único, compitiendo en las tipografías y linotipias con los tipos Time Roman, no menos famosos por su utilización en la prensa diaria. Clasicismo tipográfico, cuyas limitaciones eran su éxito, como le ocurre a la cal y el canto en los pueblos blancos de Andalucía. Y de repente el torbellino. De la mano a la máquina y de la máquina al ordenador y de éste al fax y de fax al correo electrónico y finalmente, de momento, al blog y las redes sociales. El blog, que de eso se trata en este momento, es una comunicación sin retorno para la mayoría de los blogueros aficionados que gasta tiempo en seducir al infinito espacio comunicativo para ser leídos, convenidos o contradichos. Es una forma de diario, de expresión de la propia concepción del mundo, de la perplejidad de algunos comportamientos y de la alegría por otros.

© Antonio Garrido Hernández. Todos los derechos reservados. All right reserved.