Energeía, energía, energy. エネルギー

15 Mar 2011

Qué distintas energías se han desplegado en las últimas semanas. La benéfica de la juventud africana, la maléfica del Gadafi, la vibrante de los terremotos en cadena, la aterradora de los tsunamis del pacífico y la apocalíptica de la central nuclear de Fukushima. ¿Cuándo elegiremos bien sin necesidad de llegar a la catástrofe. El sufrimiento del pueblo japonés por el terremoto y posterior golpe de océano se considera natural como lo fue la peste en el medievo. El pintor de Carlos V, Tiziano, murió sumido en la amargura de perder a su familia en una epidemia que también acabó con su vida. Ahí no hay más lección que constatar nuestra limitación actual ante elementales ajustes de las corteza terrestre. Pero la energía nuclear es otra cosa. El hombre no sabe parar nada de lo que comienza hasta la propia inmolación. El hombre fue posible precisamente porque el planeta Tierra esconde la radioactividad propia y filtra la que procede del universo. Pero no podíamos estarnos quietos. Una vez descubierta el lugar de la puerta había que abrirla. Y se hizo a lo grande acabando de repente con 300.000 personas, japoneses para más señas (Truman debe ocupar por méritos un lugar en el museo de la ignominia). La razón de que sigamos jugando con fuego, se dice, es que somos adictos a la energía y la que teníamos a mano se agota, además de ser perjudicial para la naturaleza. Por lo visto la EN es beneficiosa. Nuestros cementerios nucleares son las reservas de muerte activa que volverá sobre nosotros seres de estupidez a prueba de bomba (atómica). ¿Qué sería lo razonable? es decir ¿Qué es lo que no vamos a hacer? pues sencillamente reducir nuestro consumo de energía eliminado lo superfluo y ocupándose más de extender el bienestar esencial (salud, alimento, vestido, cobijo y conocimiento) que yates, perfumes, joyas, marfiles, pieles y demás signos de putrefacción humana, cuya feria se celebra en Rusia cada año. Reducir a mínimos justificados el transporte motorizado privado y acabar con los paraísos fiscales, refugio del comercio con la debilidad humana. En definitiva pedirle al capitalismo que dirija su codicia a mercados de solidaridad y no permitirle fugarse hacia la locura con nosotros a la grupa. Dejar que la creatividad artística y tecnológica llene de alegría nuestras vidas sin necesidad de dispendios que todo identifican y nadie tiene el valor de abolir. Vuelve el periodismo deudor de la verdad que nos abandona cada día. Confiemos en que la democracia se refieren con la ayuda de la velocidad de transmisión de la buena voluntad que hace posible la red Teilhardiana que se está tejiendo sobre la Tierra. Rechacemos la resignación ante una supuesta maldad intrínseca del hombre. El futuro nos constituye. Más que lo que fuimos, somos lo que seremos, o al menos lo que aspiremos a ser.

 

La historia juzgará a Rodríguez (y lo condenará)

28 Feb 2011

Llevo años quejándome de la obsesión grosera de algunos por atribuir a Rodríguez Zapatero todos los males. Pero las últimas decisiones (en dos años) y una última especialmente lacerante y reciente, me llevan a considerar que está actuando de mala fe en esta última etapa de su mandato. De sobra sabe él que fue una mendacidad hacernos creer que no sabía que “algo” grave pasaba en las finanzas mundiales. Su retraso por ignorancia fingida ante todo un país ha contribuido a que el sector de la construcción siguiera produciendo viviendas que ahora se atragantan. Pero no a los que forzaban a los tasadores a que sobrevaloraran las viviendas para aumentar sus bonus obscenos, no, sino a los que descubren que devolviendo a su pesar las viviendas quedan apresados en una kafkiana deuda de un diferencial que ellos no pueden controlar. Hasta ahí el egoismo culpable de la banca (ni una lágrima echaremos por ellos cuando corresponda). Pero qué decir del rápido paso y rechazo por las Cortes de una propuesta de “dación de pago”. Pues que unos han estado en su papel perfectamente coherentes y que otros han cruzado el Rubicón de la rendición al sistema más cruel con las familias de los últimos cien años. Deber lo que no se disfruta, como si esas familias hubieran jugado una disparatada partida de póker con cinco fuleros en la mesa y en la madrugada, intoxicados de humo y licor, hubieran puesto sobre la mesa su casa y sus hijos, si cabe. Y este disparate lo avala Rodriguez Zapatero y pretenderá todavía seguir sosteniendo aquello de “no os fallaré” que dijo en la puerta de Ferraz cuando ganó en 2004. Teniendo en cuenta su lapsus con ocasión del turismo en Rusia, ya no sabe uno que pensar sobré a qué se refería. Una pena, un prometedor y joven presidente progresista ha devenido en una caricatura de sí mismo buscando ser fiel a sus ideales en tierra hostil. Debería saber ya que en tierra hostil no hay disimulo: o mueres o te alias con tu enemigo. Él ha elegido vivir. El efecto es una catástrofe moral de la que tardaremos en recuperarnos.

 

 

 

 

Megaingenieros

13 Feb 2011

Una maldición china dice así: ¡Ojalá vivas tiempos interesantes! En ello estamos los profesionales de la técnica en este momento. Sabemos que no es que el ministerio de economía nos tenga inquina, es que la crisis no ha durado suficiente como para frenar la última ola de la biblia hayekina. Hay que eliminar todo rastro, indicio traza o picoestorbo a una acción empresarial libérrima. “El mundo será alguna vez deleuziano” dijo Foucault y está empezando a serlo. A ello se están aplicando los ideólogos y ejecutores del ideal economicista. Están convirtiendo al ser humano, ser social de hecho y de derecho, en una partícula aislada. Además de los vínculos familiares y sociales se están demoliendo los vínculos profesionales. Se empezó con la eliminación de los visados, se seguirá por la voluntariedad de la colegiación y ,finalmente como traca final, la promiscuidad profesional que supone la eliminación de las reservas de actividad. Para el profano esto significa que cualquier ingeniero podrá llevar a cabo cualquier acto ingenieril sea cual sea sus estudios especializados de partida. Más claro: un Ingeniero de Caminos podrá proyectar instalaciones industriales y un Ingeniero Industrial podrá diseñar una mina. Esta atrevida propuesta confía en el sentido del peligro de los ingenieros que procurarán, según presume el redactor del borrador circulante, no meterse en camisas de once varas para no acabar ante los tribunales. Pero, entre tanto, el mercado (¡vaya! había pensado no decir “mercado” en todo el post) contará con muchos chicos con su título esperando la furgoneta que vendrá a las cinco de la mañana a darle trabajo, ese día, en la gasolinera de turno. Cuidado chicos con las confusiones de furgoneta, no acabéis tensando un plástico en El Ejido. Un vago argumento sobre los estudios comunes (¡matemáticas, física y quizá, inglés!) parecen permitir al autor del papel lavar su conciencia ante los avisos que recibe del fondo de su cerebro de que pueden complicarse las cosas. Sin embargo, uno no puede dejar de experimentar un cosquilleo de curiosidad por ver “que pasará” ante un escenario que sólo se le podía ocurrir a alguien que está pensando en otra cosa muy distinta de la solvencia profesional al servicio de la sociedad. Está pensando, con una fe sospechosa, en la necesidad de que entre los jueces y los empresarios sólo haya individuos desprotegidos que portan una mochila. En ella se acumularán el título (arrugado en el fondo con manchas de aceite), un papel que acredite su condición de autónomo al corriente de las cuotas, otro que pruebe que ha concertado un plan de jubilación a los 16 años y, finalmente, un certificado de persona, no de buena persona, sino de que posee determinadas competencias emitido, naturalmente, por una agencia AA+ o similar, que como es sabido aciertan todos sus pronósticos de solvencia.

 

 

 

أحبك(te quiero)

13 Feb 2011

أحبك pensó el bloggero con rubor al presionar la última tecla. Desde que su baba le había enseñado en la oficina del gobierno en la que trabajaba cómo podía utilizar el correo electrónico para comunicar con Fátima, sabía que ese era el modo en que le declararía su amor, pues sus mensaje sobre la corteza de un árbol, junto a la entrada de la Kabila donde vivía aquella niña que captó su corazón diez años antes, no le habían servido de mucho. Pero, él sabía que ella había estudiado en Alejandría una ingeniería informática y que se comunicaba con sus amigas por correo electrónico habitualmente. أحبك dijo en voz alta sin darse cuenta de que llamaba la atención de hombre oscuro que estaba a su lado en el cibercafé. Tampoco se dio cuenta que en una ventana del monitor tenía abierto el texto del post que pensaba enviar a su blog. Texto al que se fueron los ojos del hombre. Alarmado quiso cerrarlo pero el hombre le dió un manotazo y se cayó del taburete. Terminó de leerlo y se volvió con violencia para darle una patada en el suelo. Con un móvil llamó y poco después se presentaron dos hombres más. Iban uniformados y lo cogieron para arrastrarlo hacia la puerta. Lo hicieron con tanta violencia que se golpeó la cabeza con la jamba de la puerta. Sangrando trataba de comprender qué le estaba pasando. Los hombres gritaban para que los transeúntes supieran que estaban deteniendo a un terrorista. El trató de explicarse pero sus encías hinchadas no le permitían hablar. El miedo subía y bajaba de su garganta al estómago y lo irreal de la situación se acentuaba con el fuerte pitido que escuchaba dentro de su cabeza. Estaban metiéndolo en un portal cuando encontró el modo de emitir sonidos venciendo todo obstáculo fisiológico. Tan fuerte fue su chillido, que el hombre de paisano que había iniciado su tormento le dio una patada y el policía que estaba a su lado le golpeó de forma refleja con el radio transmisor que llevaba en la mano. El golpe seco le abrió una brecha en el cráneo. Por ella se escaparon sus jóvenes neuronas. Unas pocas iban repitiendo su último pensamiento: أحبك Allí en el cibercafé quedó la página que motivó la brutalidad policial. Un joven que presenció la escena se colocó ante el teclado y colgó el texto en Internet. Un mes después el presidente de país pidió asilo á otro sátrapa vecino abrumado por las protestas de jóvenes airados pidiendo aire en el que respirar, un mundo en el que poder decir أحبك sin que un esbirro te eche el aliento hediondo que se escapa por sus poros procedente de su alma podrida. En una de las fotos, que la prensa internacional exhibía en las primeras con la gente abrazándose feliz, aparecía el hombre que lo denunció acompañado de sus hijos haciendo la señal de la victoria encima de un tanque. Fátima repasaba un año después en su ordenador el incomprensible correo que aquel joven, que todos proclamaban mártir de la revuelta, le había mandado con una declaración de amor. Lo había guardado en una carpeta local y se fue a la manifestación para echar a los militares que habían olvidado su promesa de convocar elecciones. Por el camino susurraba sin saber porqué أحبك

 

 

La mariposa egipcia

13 Feb 2011

Cuando Edward Lorenz descubrió el efecto del azar en los resultados finales de sus predicciones atmosféricas no podía imaginar que las nuevas tecnologías crearían las condiciones para que los individuos pudieran interactuar generando condiciones complejas que produjeran efectos igualmente impredecibles para el poder político. Si Mubarak no tiene facebook o no tuitea no podía anticipar la revolución que lo expulsaría de su trono de barro y sangre. Un bloguero egipcio Khaled Saeed y trescientas personas más tuvieron que morir por la estupidez de un régimen que cree todavía que el poder se mantiene produciendo muertes que paralizarán a los demás. Franco también lo creía, con más fundamento desde luego, cuando se despidió con algunos fusilamientos, al igual que sus esbirros con bigotito tirando a un estudiante a un patio de la plaza del Sol o los revolucionarios de Barcelona y Madrid que creían que bastaba con matar ricos para acabar con la codicia. El efecto mariposa es el nombre que reciben aquellos fenómenos a gran escala que tienen origen en pequeños cambios de la situación de origen. Si las tecnologías de comunicación actuales presentan el peligro potencial de un Big Brother (lo pongo en inglés para no confundirlo con la versión poligonera de la televisión), también tiene la virtud todavía de sorprender a los poderosos Magos de Hoz convocando a la gente a días de ira. Hermoso espectáculo el de los tanques con niños encima como en una atracción de feria. Buen final para esos artefactos de muerte. Hermoso destino también el de las TIC si no son neutralizadas por satélites esquiroles que se chiven del carácter incómodo de este o aquel mensaje para localizar al emisor y aplicarle el último invento de la neurociencia. Tecnologías de liberalización y tiranía. La diferencia depende de nosotros. Entre tanto mostremos nuestra desesperación y respeto por la mariposa egipcia, Khaled Saeed y la martirizada mariposa tunecina, Mohamed Bouazizi, porque nadie podrá devolverles lo que la maldad y la estupidez que siempre va asociada les ha arrebatado.

 

 

 

 

La física de las personas

12 Feb 2011

La física se ocupa de los cuerpos y la física cuántica de las partículas subatómicas. Nada que ver con las personas salvo el que estamos constituidos de ellas. Pero nadie confunde una mesa con sus patas. Esta limitación de la fantástica ciencia física está empezando a desaparecer. Y no porque por un sorprendente avance de esta ciencia haya conseguido explicar desde su sequedad nuestra húmeda complejidad. No, es porque la mezcla letal de la ignorancia y debilidad política junto con la ideología de los economista neo destructores está convirtiendo a las personas en partículas. Para ello están eliminando todo tipo de vínculos entre ellas: familiares, profesionales y personales. El método empleado es, primero, el palo del miedo a quedarse fuera del sistema expendedor de salud, alimento, vestido, cobijo, conocimiento y, segundo, la zanahoria del entretenimiento multicolor de las TIC. Por supuesto que nada que objetar a éstas, pero como toda tecnología es neutral en su nacimiento, pero en las manos adecuada es un disolvente poderoso. En este caso contribuye con la televisión a separarnos en casa y con el móvil pronto a separarnos en la calle. Puede parecer paradójico, pero el móvil y sus sucesores no va a ser utilizado para unir a la gente entre sí, sino para llevar al paroxismo el control de nuestros deseos para orientarlo al consumo. Estos poderosos instrumentos en su uso disolvente nos convierte en partículas no sólo respecto de nuestros coetáneos, sino, también respecto de nuestros antepasados, al rivalizar hasta casi la extinción con la lectura de los textos que nos llegan desde atrás. También, espectralmente, nos separa del futuro al neutralizar nuestra imaginación bloqueándola con imágenes que provienen de una combinatoria monstruosa con todo lo conocido. Aislados por los que hacen un uso perverso de maravillosas tecnologías empezaremos a ser objeto de leyes cuasi-físicas pues reaccionaremos a leyes de probabilidad buscando niveles de menor energía atraídos hacia un núcleo impuesto por los intereses de los aprendices de brujo de nuestro tiempo. Que estúpidos ellos, ni siquiera son malignos con fines escatológicos, sino vulgares seres que aspiran a la seda de sus trajes regalados, a la piel comprada de sus mujeres provisionales y a la suavidad impostada de sus ingenios rodantes o surcadores de mares y cielos (a todos les da por la vela). Mala suerte la nuestra, mucha de la gente más vital es también la más estúpida. Los que se levantan por la mañana queriendo conquistar imperios comerciales, al final reducen sus aspiraciones a caca, culo y pis, como escolares a los que les ha crecido el cuerpo y se les ha quedado pequeña la amígdala de nuestras emociones. Ni siquiera hay una gran conspiración que combatir, como le gusta a Hollywood, con un duelo de campeones final. No, es una nube pequeña pero oscura de hombres corrientes, que como el mago de Hoz aparentan fiereza para asustar a su gente, pero son pequeños y acaban huyendo en cuanto la gente percibe la fuerza que reside en la toma de conciencia de la tomadura de pelo que soportamos cada día. Separados unos de otros por poderosas líneas de fuerza revestidas de los colorines de los LED seremos fácil de controlar. Ha resultado emocionante comprobar la inutilidad de los tanques, excepto para hacerse fotos sobre ellos, ante la gente unida. ¡Que Alá impida que los ladrones de poder, dinero y almas arrebate a los egipcios y tunecinos la libertad recién conquistada!.

 

 

 

 

 

 

La España adormecida

26 Ene 2011

España dormita porque salvo que tu profesión consista en protestar (liberados sindicales) el ciudadano corriente sólo reacciona cuando las circunstancias sobrepasan determinados umbrales. Estos umbrales son relativos a cada época, aunque hay mínimos absolutos para la especie humana que, obviamente, no lo son para otras especies. Por ejemplo, el daño directo a la familia es uno de esos umbrales absolutos. Mientras esto no llega, hay niveles de atropello cuya eficacia como fulminante para la reacción no se manifiesta en según qué circunstancias concomitantes. Y una de estas circunstancias concurrentes es la industria del entretenimiento, que tan eficazmente ha conseguido bajar el nivel de lo que nos interesa y, en consecuencia, elevar el nivel de la ofensa que moviliza. De este modo, con muy poco gasto, es posible tener a toda la población ocupada en trifulcas y saraos virtuales literalmente desplomada sobre el sofá convertido en centro de operaciones con el socorrido mensaje publicitario: “del sofá a la cama, de la cama al sofá”, que reverdece el de la España pre- europea: “del gimnasio a la Casa de Campo” acuñado por el inefable Toni Leblanc. Entre el acto de desear y el de consumir la libido está satisfecha. Este pueblo adormecido descubre atónito que sus clases dirigentes no han cumplido con su obligación de cuidado que les fue encomendada. Entre otras la de legislar, vigilar, impedir o castigar por la ausencia de ese cuidado. La explicación es muy sencilla: todo responsable no lo es o, al menos, no se siente así mientras no cobra los suficiente para considerar que su servicio al pueblo está compensado. Pero en el mismo acto de conseguir ese estatus está, en realidad, siendo maniatado para cualquier acción que contradiga los intereses de los que ya estaban instalados previamente. Así nuestros señores, parafraseando a Carlyle hablan de sus cosas y nosotros, sus criados, de ellos en interminables y deleznables programas sobre la beauty people. Es obvio que tenemos una gritona televisión y radio propia de criados, dicho se figuradamente. Un amigo me decía que la vida es como una higuera. Arriba unos pocos comiendo higos y abajo el resto tratando de subir dificultados por las patadas de los instalados en las ramas. Pues eso, sigan comiendo higos los señores que no hay nada que temer. Al fin y al cabo su sistema es más sofisticado que el de Túnez o Egipto y, desde luego, aquí todavía no hay que quemarse a lo magrebí.

Mis desencuentros con un premio Nobel

17 Ene 2011

Mario Vargas Llosa tiene toda mi admiración como escritor y todo mi respeto como liberal a ultranza. Pero hay cosas que rechinan en su pensamiento, o mejor en el mío cuando lo leo. Como parto del derecho (da vergüenza mencionarlo) a la libertad de expresión, me limito a discrepar civilizadamente. La discrepancia la limito ahora a dos episodios: su defensa del fondo de verdad en el Tea Party y su ataque a Wikileaks. En el primer caso, echa mano de la metafísica para suponer que detrás de las auténticas barbaridades de su discurso explícito reside la nobleza de espíritus indómitos que hicieron grande a los Estados Unidos de América (De Crokett a Sara Palin). Si algo sabemos en nuestros días es lo peligroso que es hacer juicios de intenciones a quienes juegan con el fuego metafórico del infierno y el real de las armas. Supongo que el clima de odio casposo que este movimiento (¿recuerdan el último “movimiento” en España?) propone y expande le repele tanto como a mí. Pero, en ese caso, ¿por qué hace el ejercicio académico de aceptar las buenas intenciones de fondo de quienes cada día prueban su locura política? Recuerdo que hace unos años leí un artículo suyo que aún menciono en mis debates de batín y zapatillas en el que reprobaba el racismo incluso en los chistes (como juego mental incitador de violencia). Reconocerá, Mario, que los discursos del TP son algo más que chistes groseros. El otro asunto es su rechazo al destape de Assange, el internatura “zahorí”. Asunto que aprovecha para discutir algo que a todos preocupa, como es el estímulo grosero de la venta de toda intimidad e, incluso, el acceso sin permiso a la intimidad de ciudadanos que deploran este deslizamiento por la pendiente. Pero es una confusión notable, en mi opinión, trasponer al asunto Wikileaks los mismos argumentos. Primero, porque el valor higiénico de esta mega confidencia no se podrá repetir por las precauciones que se tomarán en los sucesivo y, segundo, porque los Estados nos sólo guardan cotilleos sobre sus congéneres, sino algo más letal para sus ciudadanos. No está mal que lo que suponen guionistas y escritores (recuerden La fiesta del chivo) de vez en cuando se contraste con los textos escritos “sólo para tus ojos” por los diplomáticos. ¡Qué decir de lo que viene en relación con las operaciones de blanqueo de dinero!. A ver si el escándalo ciudadano y la reacción correspondiente llega hasta donde no quieren llegar los estados vergonzantes a pesar de todas sus declaraciones anunciando el nuevo capitalismo. Mario, el mundo como sabe por su fino olfato literario, está bastante podrido en alguno de sus estratos. Los individuos en contacto con los sistemas no saben decir que no hasta que están desesperados. Es necesario algo nuevo que contrarreste, neutralice la maldad institucional sin poner en peligro las propias instituciones democráticas. Se necesita valor, sutileza, amor por la verdad y compasión con tanta desgracia planetaria. No sustituyamos esos valores por razonamientos superficiales (y que me perdone mi también admirado compatriota Savater). Sospecho que el ataque de Wilileaks al recato institucional es bueno de vez en cuando y que confundirlo con el destape planetario de los reality show es banalizar algo que los principales diarios del mundo han considerado un deber publicar. Esta confusión compite con la que enarbola la libertad de expresión para insultar o hacer caricaturas ofensivas. También con la de confundir la libertad de cátedra con el derecho a una docencia negligente. Ambas libertades son logros para derribar tiranías, no pretextos para hacer daño o hacer el vago. Ya sabemos que los límites son difíciles, pero nadie dijo que sería fácil. Ya nada más que falta escuchar que proteger los resultados del talento artístico sea considerado un atentado a la libertad de robar. Está claro que está en pleno vigor el combate de valores que su admirado Ishaiah Berlin identificó (por cierto, lo descubrí leyendo la elegía que escribió en su momento).

¡Viva el 2011!

08 Ene 2011

Se está extendiendo la especie de que el año 2011 está ya amortizado, descontado, en unos términos economicistas que empiezan a empachar un poquito. Ya está bien de que consintamos que la economía lo contamine todo. Como mucho, la economía debería pedir perdón por no ser capaz de utilizar sus algoritmos y gráficos en tiempo real para resolver los problemas de la gente. Nunca he visto una ciencia más soberbia con menos eficacia. Aplíquense a encontrar el polinomio que permita que los subasteros se queden sin su botín y que en las casas se oíga el trajín de la vida en vez del silencio de lo muerto en un balance bancario. Vivir es irrepetible y, por tanto, dar un año por vivído por la zozobra económica sólo se justifica para aquellos que su falta de ingresos sea de tal gravedad que crucen el umbral de la indignidad asociada a la probreza. Mientras la sociedad encuentra el modo de ajustar cuentas con los fatuos vividores, oportunistas o simples delincuentes económicos que se han hecho cargo como aprendices de brujos de algo cuya complejidad no comprenden, hay que vivir cada año como lo que es: un regalo de permanencia en el ser que es de desagradecidos rechazar. La vida está llena de matices que ni la abundancia debería ocultar. El año 2011 hay que vivirlo con un ojo puesto en el peligroso hundimiento de la política y otro en el cada día personal, familiar y profesional. Todavía está por llegar la lectura completa de nuestro tiempo. Un tiempo en el que los expresidentes se vuelven consejeros de administración y piden valor añadido, mientras son incapaces de balbucear dos frases seguidas que contribuyan a la interpretación de la vida. No hay esperanza subjetiva porque no hay quien articule el discurso adecuado. No hay esperanza histórica porque no somos conscientes de que la historia no es algo que les pasa a los muertos, sino que se produce cada día con los errores de nuestros dirigentes y con nuestra pasividad. Pasividad alentada, pero pasividad culpable. Obviamente hay esperanza objetiva porque al cansancio o la rendición de nuestra generación se impondrá la pujanza de la juventud. ¡Viva el 2011 y nosotros con él a pesar de la pretensión de la economía de sustituir a la vida!

Deuda pública – Deuda privada

05 Ene 2011

En casi todas las discusiones sobre la situación económica se suele dejar caer de soslayo que todos tenemos la culpa de la crisis porque las cifras de la deuda de las familias y de las empresas es la fracción más alta de la deuda total de España. Así la baja deuda del Estado vendría a ser la prueba de su austeridad. De hecho antes del comienzo de la crisis, el Estado tenía superávit. Sirva este artículo breve para neutralizar el argumento falaz. En efecto, el buen estado de las finanzas públicas se debía a los impuestos y estos proceden de la renta de las personas y los beneficios de las empresas. Y si me apuran la renta de las familias es un componente (negativo) de la renta de las empresas. Es decir, si la gente no cobrara por su trabajo, la empresas, obviamente, tendrían más beneficios. Pues bien, en ninguna de estas dos “bases imponibles” se refleja explícitamente la deuda de familias y empresas. Por tanto, el estado cobra impuestos sin tener en cuenta que lo hace sobre un dinero prestado con lo que puede actuar con la ligereza del nuevo rico. Si además se considera que ese dinero no se debe al ahorro nacional depositado en los bancos, sino que en su mayor proporción se debe a bancos e inversores extranjeros que juegan también un doble juego: el de prestarte para que compres en sus áreas de influencia. Porque a todo lo dicho hay que añadir que las mercancías más caras que compra el español sobrevenido rico a préstamo proceden de los mismos países en los que residen los prestamistas. Como se ve, el juego se llama Ruleta Rusa y la bala estaba esperando al incauto. Develado que la prudencia estatal es ficticia, porque eludieron su responsabilidad de parar el disparate y reorganizar la producción y productividad nacional. Desvelado que el último responsable de esta locura es la familia es hora de reclamar que las únicas viviendas que debe quedar en los balances de los bancos son las de los inversores inflacionistas, que hicieron subir artificialmente los precios. Pero que las de las familia sin casas deben volver a las mismas y que debe prohibirse hacerles recaer el diferencial entre el precio del mercado entonces y el actual. ¿Habrá tragedia mayor para un pobre que no poder disfrutar la casa y que encima quedes endeudado para que el banco compense el desvalor del inmueble con la nueva deuda del desgraciado?. Nuestra generación no había vivido las injusticias sociales nada más que en las novelas de Victo Hugo. Ahora, sin embargo, ya sabemos el color que tiene la codicia y la complicidad entre gobernantes y negociantes. Es un color metálico, frío, con el sabor confuso del sufrimiento, pero envuelto en el glamour de la disipación. Los responsables políticos con mala suerte en el sorteo van a pagar su estupidez ideológica duramente ahora y no echaré una lágrima por ellos. Los gobernantes políticos con buena suerte en el sorteo van limpiar su certificado de penales político con un triunfo avasallador (se dice) y tendremos que aguantar su jactancia. Los altos gobernantes administrativos y empresariales de rositas y la gente a ver la tele gratuita, vociferante y zafia.