damasio

IDEAS GENERALES

Este libro es una aproximación a una cuestión que debería interesarnos por su carácter fundacional. Se trata nada menos que de las bases biológicas de la conciencia. Antonio Damasio es un neurocientífico portugués profesor en la University of Southern California e investigador en el Salk Institute (del arquitecto Louis Kahn). Está interesado en interpretar los avances en el conocimiento del cerebro con los intereses más específicamente humanos. Como los último referéndum han demostrado cuando se lanza una cuestión aparentemente clara sobre el tapete la opinión de la población de divide prácticamente por la mitad. Desde luego, creer en que la conciencia tiene origen en una acción de un ser ultramundano que, en un acto voluntario, coloca la conciencia en cada cerebro en un determinado momento de la gestación, es una postura. Creer en que cualquier explicación sobre el ente que ha generado toda la cultura humana, incluido el deslumbrante edificio de la ciencia, reside en el estudio científico del cerebro y la interpretación filosófica de sus logros, es otra. Ignoro cuál sería el resultado de un referéndum sobre la cuestión. Naturalmente la cuestión debería ser planteada en términos más sencillos: ¿Cree usted en la existencia del alma, sí o no? Pues bien si esta circunstancia se diera antes de votar sugiero que se lea este libro. La mayoría de los textos proceden de sus páginas, aunque seleccionados para que constituyan un resumen coherente.

EL CONTENIDO

El libro de Damasio es provocador desde el título. Pero provocador en el sentido de que despierta interés para pensar sobre esta cuestión central. Uno puede pasar la vida usando el cerebro y sus extraordinarias posibilidades sin pensar ni un segundo sobre el origen de las mismas. Ser un gran artista plástico o escénico, un gran escritor con maravillosas páginas sobre los avatares de la comedia humana, un gran científico ocupándose sobre el cáncer o un trabajador ordinario durante toda la vida no reclama ninguna reflexión para ser mejor o peor en las relaciones profesionales o personales. Pero no deja de ser raro, de hecho no ocurre, que haya personas que no les interese de una forma central, nuclear la cuestión. Lo que pasa es que, desde el punto de vista de la economía psíquica, aprovechamos que, cuando nos educamos, en nuestro entorno existe ya una respuesta generalmente aceptada y, por tanto, si nos satisface esa respuesta, por ejemplo la que da la religión, no hay reflexión posterior que realizar. Sin embargo hay personas que no les satisface la respuesta y buscan otras.

Es el caso de Damasio que declara que la conciencia aparece en un cerebro con mente y la mente es resultado de la actividad del cerebro. Rechaza radicalmente el dualismo de cuerpo y mente. Para Damasio la hipótesis de trabajo es que los estados mentales y los cerebrales son esencialmente equivalentes. Todas nuestras experiencias hasta las más sutiles y emotivas tienen origen en la actividad de nuestro cerebro que, además, es una parte muy importante, pero una parte de nuestro cuerpo. Es tan disfuncional un cuerpo sin cerebro como un cerebro sin cuerpo, incluidos los casos de más radical tetraplejia. Durante millones de años la evolución ha seleccionado por su eficacia para la supervivencias entre las soluciones que las mutaciones ofrecían en forma de variaciones individuales respecto de la estructura más frecuente de las especies. En este proceso evolutivo, Damasio considera que la individuación está ya presente en los organismos unicelulares, pero que la mente requirió de cerebros más complejos y la conciencia de mentes más elaboradas. Considera que los insectos cuentan con cerebro y mente, aunque mecanizada por las instrucciones genéticas, pues los genes son la memoria de la evolución.

Los organismos elementales tenían mecanismos de regulación pero ni cerebro ni mente hasta la aparición de las neuronas que transformaron el comportamiento de los organismo con movilidad. La complejidad está asociada al número de neuronas. Cuando las neuronas se organizaron en tejido constituyeron cerebros primitivos que pudieron trazar mapas y producir imágenes. Placer y dolor regularon la aparición de las emociones. De este modo en la evolución nos encontramos con tres niveles: cerebro, mente y conciencia que deben ser diferenciado aunque cada nivel necesita del anterior. A su vez la conciencia surge en un proceso en el que aparece primero, cronológicamente hablando, el “proto en sí“, después el “en sí central” y finalmente la conciencia. Todas las fases están impregnadas con las emociones y los sentimientos y en todas se trazan “mapas” y generan “imágenes” . Vamos ahora a proporcionar un cierto detalles sobre algunas de estas cuestiones para tener una visión en la que todo debe ser verdad aunque no puede estar toda la verdad porque ni el que escribe ni, probablemente, el que lea esto es un neurocientífico.

ARQUITECTURA DEL CEREBRO

Antes de proseguir hagamos un esquemático repaso a lo que Damasio llama “arquitectura del cerebro”. El cerebro está constituido por neuronas, que son células corporales que se diferencian de las demás en que viven tanto como el cuerpo (no son sustituidas durante la vida);  que se comunican entre sí mediante impulsos electrónico de salida a través de fibras llamadas axones que toman contacto con las fibras de entrada a la neurona, llamada dendritas, en un proceso llamado sinapsis. Las neuronas están sujetas por un andamiaje de células llamadas gliales que soportan y nutren a las neuronas y forman las vainas de mielina que protegen los axones. Los axones permiten que las neuronas transmitan mensajes a las células musculares provocando movimiento. Pero si las neuronas están activas formando parte de sistemas que elaboran mapas el resultado son imágenes. La señales electroquímica van de una neurona a otra liberando en la zona de sinapsis los llamadas neurotransmisores. El aprendizaje hace más rápida la transmisión de impulsos entre neuronas. La memoria depende también de este proceso. La neuronas “hablan” sólo con unas pocas neuronas de su entorno. Hay miles de millones de neuronas. Se agrupan en circuitos que se agrupan en una región. Las neuronas se despliegan sobre vainas que apilan en capas que constituyen núcleos. Los núcleos son ya una unidad sintáctica porque pueden acotar mapas. Los núcleos tienen misiones, contienen ya un know how que controla la vida, el metabolismo, la actividad sexual o afectiva. Cuando aparece la mente, los núcleos reciben instrucciones también de ella. Los núcleos forma circuitos a una escala mayor llamados sistemas y, estos, sistemas de sistemas. Las neuronas y circuitos son microscópicos mientras que las regiones, los núcleos y los sistemas de sistemas son macroscópicos. Esta configuración se da en cada una de las partes del cerebro, pero da lugar a constituyentes cuya diferenciación es necesario resumir. El cerebro tiene dos hemisferios unidos el cuerpo calloso que es un sistema de fibras que hace posible la coordinación entre hemisferios. Están cubiertos por la corteza cerebral que se organiza en cuatro lóbulos: occipital (parte superior del cuello), parietal (coronilla), temporal (laterales) y frontal. Regiones de la corteza no visibles son la corteza cingulada, la corteza insular y el hipocampo. Por debajo de la corteza y no perteneciendo ya a ella se encuentran los siguientes conglomerados de núcleos: la amígdala, el tálamo y el hipotálamo. Finalmente encéfalo que se une a la médula espinal por el tronco encefálico que tiene detrás al cerebelo. Todas esta complejidad está conectada con el cuerpo mediante haces de axones llamados nervios.

El cerebro desarrolló la capacidad de acotar los estímulos en mapas detallados. La metáfora de un mapa sería el dibujo de un perfil que representa algo trazado sobre una red cuyos nodos son las neuronas. Estos mapas generan en la conciencia imágenes, que son todo aquello de carácter icónico, ecóico o semántico que se aparece a la conciencia en formas peculiares como las llamadas qualia (color, sonido, olor, sensaciones de calor o frío…) o de conceptos. Todo esto puede ser percibido por una mente consciente o no. El único ser que tiene mente consciente es el ser humano, pero mente, entendida como imágenes organizadas que fluyen de forma coordinada, tiene muchos seres en la escala del ser.

EMOCIONES Y SENTIMIENTOS

Según Damasio todo empezó con los sentimientos. Para mantener el cuerpo vivo el cerebro coordina los estados fisiológicos a partir de la información que le llega del propio cuerpo. Con esta información el cerebro elabora constantemente mapas del cuerpo en todos sus aspectos, una parte de los cuales entra en la mente consciente. Estos mapas son elaborados en el tronco encefálico y los llama sentimientos primordiales. Es experiencia sentida. El cerebro ha aprendido a anticipar sus respuestas simulando estados corporales que se han dado repetidamente con anterioridad. Al dispositivo de simulación corporal se les llama neuronas “espejo”. Esta capacidad de conocimiento anticipado y su correlato la simulación se aplicó más tarde a los demás congéneres pudiendo empatizar con ellos. Los actores son maestros en el uso profesional de esta capacidad.

Las emociones son programas complejos de acciones, en gran medida automáticos, confeccionados por la evolución que produce cambios en las expresiones faciales, posturas o vísceras. Son acompañadas de ideas y modos de pensamiento. Se desencadenan a partir de imágenes que hacen de estímulo del proceso. Provocan acciones mecánicas (huída) o secreción de determinadas glándulas (cortisol), contracciones intestinales. Las emociones no se aprenden, son resultado de las instrucciones genéticas. Es muy importante tener en cuenta que las emociones se personalizan en el sentido de, siendo iguales para todos los seres humanos, no son activadas por los mismos estímulos.

Lo sentimientos primordiales son percepciones que se basan en la relación única entre cuerpo y el cerebro.

Los sentimientos de las emociones son percepciones mixtas de lo que sucede en nuestro cuerpo y mente cuando experimenta emociones. Son imágenes de acciones.

Sentimientos y emociones contribuyen a la homeostasis pues equilibran la situación amenazante provocada por el estímulo.

FASE DE LA CONSTRUCCIÓN DE UNA MENTE CONSCIENTE

La mente consciente se constituye formando un “sí mismo” en una mente despierta. Su elemento distintivo es el sí mismo. El sí mismo se forma escalonadamente. La etapa más simple surge en la región del encéfalo que representan al organismo. El proto sí mismo es una recopilación de imágenes que describen aspectos relativamente estables del cuerpo y generan sensaciones espontáneas del cuerpo vivo (sentimientos primordiales). La segunda etapa es establecer una relación entre el organismo representado por el proto sí mismo y cualquier parte del encéfalo que represente un objeto, naturalmente en forma de imágenes. El resultado es el sí mismo central. La tercer etapa permite que múltiples objetos, igualmente representados como imágenes, previamente registrados como experiencia vivida o como futuro anticipado, interactúen con aquel proto sí mismo produciendo numerosos pulsos del sí mismo central. El resultado es el sí mismo autobiográfico, que no puede constituirse sin recuerdos, sin la memoria. Tres etapas y tres tipos de imágenes, pero con diferencias sustanciales. Las del proto sí mismo son sentidas antes de cualquier operación que intervenga en la formación de la conciencia. Son los sentimientos primordiales. Estas imágenes sentidas tienen origen fundamentalmente en el tronco encefálico con la colaboración de áreas corticales. El proto sí mismo es la plataforma base del sentido de sí que emerge en la fase del sí mismo central cuando a las imágenes del cuerpo se asocian imágenes de objetos externos. Las imágenes del cuerpo procedentes de los portales sensoriales (ojos, nariz, oídos…) constituyen desde la cabeza una perspectiva para el sí mismo en relación con el mundo exterior. Nuestro mundo interior cuando tenemos salud constituye un fondo estables sobre el que contrasta la información captada por los sentidos desde el exterior. Pero los sentidos no reaccionan de forma extrema en general a los estímulos exteriores. Tienen un estado basal que asociado al visceral proporciona una isla de estabilidad que fundamenta el sentido del sí mismo. Un sí mismo resultado de una conexión permanentemente activada entre cuerpo y mente. El proto sí mismo no es un homúnculo, no tiene más información de la que contienen sus mapas. El proto sí mismo es resultado de la concentración en un área determinada del cerebro de información corporal integrada. Cuando vaciamos nuestra mente de todo contenido estamos viviendo la experiencia de una mente primaria en reposo sintiendo su cuerpo. La siguiente etapa sucede cuando el proto sí mismo interactúa con un objeto exterior (su imagen). El proto sí mismo se diferencia del objeto y al tiempo “le presta atención”. Es decir, atrae recursos cerebrales y los dirige hacia un objeto particular y no hacia otros. Lo selecciona. El objeto modifica el proto sí mismo y el resultado es el sí mismo central un sí mismo capaz de centrarse en un objeto experimentando el protagonismo de conocer un objeto exterior desde una perspectiva determinada y sentida por la asociación con los sentimientos primordiales también modificados por la intromisión del objeto. Estas experiencias se acumulan en cerebros que como el nuestro está dotado de amplios recursos memorísticos. Esta secuencia constituye un biografía que constituye un sí mismo biográfico que emerge aún más que el sí mismo central como protagonista. Añadamos que la complejidad de la actividad mental aumenta cuando el proceso de emergencia de un sí mismo central se produce por la relación entre el proto sí mismo con objetos contenidos en la memoria o generados por la imaginación. Objeto que en su representación mental contienen todos lo procesos fisiológicos que acompañaron a la captación original. Esto explica que no perdamos la conciencia cuando en condiciones que reducen los estímulos acudimos a nuestros recuerdos. En estos procesos intervienen el culículo superior y el tálamo. El sí mismo central resultado de la aparición de un objeto exterior emite un pulso sistemático y presta atención al objeto mientras un estímulo más fuerte no dirige la atención del cerebro a otro objeto. La acumulación de objetos con sus representaciones asociadas a sentimientos generan una biografía que es tan fiel como modificable por su mezcla con otra imágenes procedentes de otros acontecimientos. El cerebro organiza, sintetiza y jerarquiza los recuerdos hasta convertirlos en unidades que puede presentar ante el proto sí mismo para generar emociones y la reacción ondulatoria del sí mismo central. La acumulación de secuencias necesita de una coordinación. El mejor candidato a esa labor es el tálamo por su estructura y su posición intermedia entre la corteza y el tronco encefálico con la ayuda de otras regiones del encéfalo como las cortezas posteromediales.

En esta parte del libro Damasio estudia las situaciones del cerebro, patológicas o no, para identificar a los principales participantes en el mantenimiento de la conciencia. Así, el Alzheimer, el estado de coma, el estado vegetativo, el sueño y la anestesia entre otras. El resultado de estos estudios es que la conciencia es resultado de la acción asociada de distintas partes del encéfalo. Principalmente partes de la corteza asociada al tronco encefálico. Éste ayuda a gobernar la atención en cooperación con el tálamo y la corteza. El tálamo participa en el estado de vigilia, fundamental para la conciencia. También contribuye a la comunicación de reentrada entre la corteza y el tronco encefálico. La corteza nos mantiene despiertos y no ayuda a seleccionar a qué debemos prestar atención. La corteza con la ayuda del tálamo y el tronco encefálico construye los mapas que constituyen la mente. Con los bancos de imágenes, la corteza construye nuestra biografía y nos proporciona, por tanto, una identidad que se sitúa en el centro de la mente.

Aborda también Damasio el famoso problema de los “qualia”. Los divide en dos grupos: los qualia I y los qualia II. En ambos casos se está refiriendo a la experiencia sensorial y sentimental de la conciencia tan diferente de su sustrato neural. Así los sentimientos, el color, el sonido etc. Es decir la forma en que la conciencia percibe la realidad corporal y exterior. Damasio considera que el carácter cualitativo de la experiencia en la conciencia es resultado de la fusión de tres fuentes de mapas: los sensores del sentido que se trate, la actividad del portal sensorial, el entorno corporal en el que los sensores están situados y los mapas de los sentimientos asociados.

En todo caso no parece haber mucho misterio en que la evolución se encontrara y seleccionara un modo cualitativo de experimentar la actividad del cerebro por las posibilidad que proporcionaba al yo de controlar el conjunto de la actividad. El vértigo cerebral subyacente hubiera hecho imposible la serenidad necesaria para la reflexión y la toma cuidadosa de decisiones para la supervivencia en el grado que el ser humano ha llegado a tener (texto del autor de este post)

SECUELAS

Una vez que Damasio cierra sus aportaciones a la comprensión del proceso de generación de la conciencia extrae algunas consecuencias de interés que resumo a continuación:

  • En la historia biológica la conciencia no se impuso porque fuera potencialmente capaz de generar cultura, sino porque resolvió mejor los problemas de supervivencia.
  • La conciencia surge después de largos evos de gestión del cuerpo por una mente inconsciente
  • La conciencia está en continua negociación con el inconsciente cuyos mandatos no siempre considera adecuados para la supervivencia social
  • Los comportamientos morales (éticos) son un conjunto de habilidades adquiridas a lo largo de repetidas sesiones prácticas en un extenso periodo de tiempo que se rigen por razones y principios articulados conscientemente con el inconsciente cognitivo.
  • Las deliberaciones conscientes dependen de la capacidad de planear con anticipación y decidir qué hacer. La usamos para dominar nuestras pasiones, amores y amistades, así como para regir la educación que recibimos.
  • Las decisiones morales se toman en diferido y desplazan por completo a la percepción externa porque utiliza el mismo espacio cerebral que gestiona la imágenes exteriores.
  • La neutralización de nuestras pulsiones inconscientes (heredadas o adquiridas) requiere de una larga preparación consciente. Decir que no a una adicción no es fácil.
  • Está demostrado que los procesos de deliberación tienen también una fuerte inspiración inconsciente, pues estos procesos son capaces de un cierto razonamiento lógico.
  • Por eso en las deliberaciones conscientes debemos tomar en consideración las emociones y los sentimientos.
  • Las habilidades repetidas conscientemente pasan a ser controladas por procesos inconscientes liberando espacio para la conciencia que no está sobrada de él.
  • Los factores emocionales inconscientes son uno de los principales problemas a los que se enfrentan los votantes den las elecciones políticas.
  • El genoma como memoria biológica es portador de instrucciones cuyos efectos sobre nuestra vida deben ser debidamente tasados para que resulten útiles para la vida personal y social.
  • Para Damasio el inconsciente genómico participó en los inicios del arte, la religión y los relatos míticos con argumentos sobre las dificultades de eludir mandatos como los celos, el poder, la dominación sexual…
  • El inconsciente genómico explica lo que de común hay en el comportamiento humano entre civilizaciones con reglas sociales muy distintas.
  • Los actos de voluntad son, a veces, la constatación en la conciencia de una decisión tomada en ámbito inconscientes. De ahí la importancia de distinguir un cierto control pues asumimos la responsabilidad de respaldamos el mandato del cuerpo (sexo, dietas, vicios…). Es el malestar de la cultura propuesto por Freud.
  • Los rituales del pasado tienen origen en la creación de pautas sociales que sustituyeran las decisiones individuales tomadas sin la reflexión necesaria. Rituales que quedaban asociados a las emociones (banderas, himnos, tabúes alimentarios…)
  • Conviene con Spinoza en que la fuerza de una emoción asociada a un comportamiento inadecuado sólo puede ser contrarrestada por un comportamiento asociado a una emoción igualmente fuerte o mayor.
  • Las leyes tendrán que ir tomando en consideración las pruebas aportadas por la neurociencia en relación con casos en los que las fuerzas desatadas en un ser humano no pueden ser controladas. La cuestión central sería ¿delito o enfermedad?
  • Cuando la conciencia se hizo con la mente empezó la historia de la cultura.
  • La historia de la cultura es la de la autoconciencia.
  • La cultura busca la homeostasis social prolongando la acción de la homeostasis biológica.
  • El arte se convirtió en una vía para explorar la propia mente y las mentes de los demás. Un medio que permitía ensayar aspectos concretos de la vida.
  • Las artes se impusieron por su valor de supervivencia compensando los desequilibrios que producía el miedo, la ira, el deseo y el pesar.

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